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Queísmo
y dequeísmo (y 2)
(Nota: a partir de esta semana todos los ejemplos referentes a formas
incorrectas irán tachados, de manera que se advierta con más claridad
—según los criterios expuestos— lo que es correcto y lo que no.)
La semana pasada hablábamos básicamente del queísmo. Problema que se
producía cuando indebidamente suprimimos una preposición de delante de la
conjunción que. Como ejemplo, advertir que (con significado «aconsejar»): Los
políticos advierten que hay que mantenerse alerta, cuando habría que decir Los
políticos advierten de que hay que mantenerse alerta. En su otro significado
(«enterarse de», «darse cuenta», «percatarse») no precisa esa preposición
de. Por ejemplo, el de la nota debajo del título de este artículo: […] de
manera que se advierta con más claridad […].
La segunda parte de esta materia es el problema del dequeísmo. Se
suele percibir con bastante más claridad, pero no por ello se deja de producir.
Al mismo tiempo, paradójicamente, el hecho de que se piense que al decir de que
ya estamos cometiendo un dequeísmo, hace que se tienda a expresar todos los
verbos, sea cual sea, sin la preposición de. Con lo cual, lo que estamos
haciendo es incurriendo en el queísmo.
Pues bien: el dequeísmo se produce cuando indebidamente insertamos una
preposición de delante de la conjunción que. Por ejemplo, deber (referido a
«obligatoriedad»): Debes de estudiar alemán. Cuando nos referimos a
obligatoriedad ha de usarse el verbo sin la preposición de: Debes estudiar
alemán. Lo que indica el verbo deber precedido de la preposición de es
«probabilidad»: El avión debe de estar aún por Colonia (= quizá esté
sobrevolando todavía esa ciudad).
Un
caso que se da también bastante es con los verbos pensar, opinar y decir:
Pienso de que Ana aprobará, Opino de que la guerra no lleva a buen puerto y
Dijo de que volvería por Navidad. Aunque aquí visto en frío parezcan casos
que no se suelen producir, en el lenguaje coloquial es muy fácil encontrase con
ellos. Respectivamente, se debe (no debe de —por significar
«obligatoriedad»— para respetar la norma y el buen hablar en español) decir
Pienso que Ana aprobará, Opino que la guerra no lleva a buen puerto y Dijo que
volvería por Navidad.
Por cierto, con respecto a la pregunta de la semana pasada, de si debía
decirse dudar que o dudar de que; ambas formas son posibles. La pregunta tenía
trampilla… Hay más casos en los que se puede decir de las dos maneras; como
por ejemplo, avisar: El presidente avisó que implantarían una moratoria o El
presidente avisó de que implantarían una moratoria.
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