|
La coma, un signo ‘carismático’
(3)
|
En
las dos semanas anteriores ya hablamos de los lugares en que la coma ha de
insertarse y en los que no. Pero existen también una serie de casos en los que
el insertar la coma es una opción. Si bien, el contexto nos puede ayudar a
decidir si hacerlo o no. Algunos de estos casos los incluíamos en los casos de
comas obligatorias, pero se da la circunstancia de que en algunas situaciones
algunas de esas comas podrían dejar de insertarse, sin que por ello hubiera una
falta de ortografía.
Es
el caso de las conjunciones o expresiones conjuntivas (pues, por tanto,
así pues, por consiguiente...), que pueden dejar de llevar comas
consecutivas —una delante y otra detrás— cuando en su entorno aparecen
otras comas más importantes (enumeraciones, oraciones intercaladas, elementos
suprimidos) con el fin de no entorpecer la lectura con tantas pausas: Habíamos
tenido muchos gastos, estábamos cansados, etc., y no estábamos por tanto para
eso. Lo mismo ocurre con el caso de los adverbios y las expresiones
adverbiales (si acaso, encima, entonces, además, aparte
de eso...): Hicimos los deberes, limpiamos el coche, y encima llevamos a
pasear al perro.
Otro
caso, especial, es el de por ejemplo, por ejemplo. Existen casos en los
que no funciona como inciso (entre comas), sino que enlaza dos y adquiere un
valor adverbial similar al de como —el segundo ejemplo—: A veces
cojo el tren; por ejemplo, cuando voy a trabajar. O A veces cojo el tren,
por ejemplo cuando voy a trabajar.
También
es coma opcional insertarla delante de la y u o que pone fin a una
enumeración siempre que se quiera destacar el último elemento del enunciado: Al
cine van Juan, Pedro, María, y la rubia del descapotable; así como cuando
precede a otra conjunción: Al final le ha dicho que venga, y porque no
dejaba de insistir; o cuando enlazan elementos en los cuales ya existe una
de esas conjunciones: Fuimos y vinimos en guagua, y dormimos en el hotel más
cercano.
Igualmente
se puede colocar coma detrás de un complemento antepuesto al verbo
correspondiente: En ese caso, iré yo solo a decírselo; o detrás
de la oración afectada por conjunción o subordinación: Si no entiendes
algo, o quieres sugerir alguna materia o hacer algún comentario, envíame un
mensaje electrónico: ovidio@ocordero.com.
|