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Hola,
Pepe: (1)
La
utilización de los dos puntos (:) hace, sin lugar a dudas, que nuestros textos
sean más leíbles y claros, y que le den un toque de sencillez. Existen varios
usos para este signo de puntuación, algunos básicos, conocidos y utilizados
frecuentemente por todos; y otros, que no son tan conocidos ni se utilizan
tanto.
Esta
semana hablamos de los usos principales de los dos puntos, que son los de la
enumeración, los encabezamientos de las cartas, instancias, etc., los
documentos oficiales detrás de palabras como expone u ordena y delante de las
citas para reproducir palabras textuales.
El
primero de ellos, el de la enumeración, es el uso que conocemos de toda la
vida; por ejemplo: Ayer compré fruta en el supermercado: manzanas, peras, plátanos
y naranjas. En los encabezamientos de cartas o discursos también se deberían
utilizar siempre los dos puntos: Hola, Pedro: o Querido Pedro:. En cuanto a
esto, se debería evitar la coma ‘anglosajona’ que se utiliza hoy en día
habitualmente en los mensajes electrónicos: Hola Pepe,; además, ese hecho ha
inducido a que no se inserte la coma obligatoria de vocativo entre Hola y
Pepe;
así pues, debería escribirse Hola, Pepe:.
Es
uso acostumbrado de este signo de puntuación utilizarlo tras alguna palabras
como expone, falla, ordena, etc. en los documentos oficiales, las cuales van, a
su vez, seguidas de mayúscula en el párrafo siguiente. Por ejemplo: El Cabildo
de Lanzarote [...] expone que: [párrafo inferior] Los ayuntamientos de la isla
[...]. La utilización de los dos puntos delante de las citas la podemos hacer
de dos maneras, o seguidos de comillas y mayúscula, como el estilo directo, o
seguidos directamente de la cita sin comillas y en minúscula, según el caso.
Escribimos George W. Bush declaró: «EE. UU. no se rendirá», con comillas y
mayúscula ya que se trata una cita textual concreta en el pasado y de rigurosa
exactitud; pero, en cambio, Como solía decir mi abuelo: no dejes para mañana...
porque se trata de una frase estereotipada que solía decir. Conviene a veces
usar la coma en lugar de los dos puntos en algunos casos para no cargar los
textos de muchos ‘dos puntos’; por ejemplo, en el último: Como decía mi
abuelo, nos dejes para mañana...
[La
próxima semana, segunda parte de los dos puntos con sus productivos usos
infrecuentes.]
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