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El
punto y coma, un signo intermedio
Este signo de
puntuación, el punto
y coma (;), también llamado colon, viene a ser un signo intermedio
entre el punto (.) y la coma (,). Es decir, se utiliza normalmente
para separar partes del párrafo entre las que existe un mayor vínculo que
cuando se utiliza el punto; pero menor que cuando se utiliza la coma.
La elección entre el punto y coma y los otros dos signos —el punto
y la coma— es muchas veces un tanto subjetiva: no existen unas normas
fijas exhaustivas que delimiten dónde colocar este signo de puntuación.
El punto y
coma se suele utilizar cuando, por ejemplo, hacemos una enumeración en la
que los componentes de esa enumeración ya están utilizando la coma: Cuando
fui al cine vinieron conmigo Pedro, que es vecino mío; Ana, que es compañera
de clase; Juan, que es amigo de Ana, y María, que es una amiga de la
universidad. Nótese que cuando nos encontramos con una conjunción —y,
en este caso—, normalmente la última oración de la serie, sustituimos el punto
y coma por una coma. Otro ejemplo: El sábado por la mañana
estuve viendo la tele; por la tarde, fui a comprar al supermercado, y por la
noche, conecté el ordenador a Internet. También se utiliza el punto y
coma para dar explicaciones sobre algo que se acaba de decir: Mi hermano
estudia Educación Física; desde hacía años le fascinaba el deporte. Otro
caso en el que es habitual usar este signo de puntuación es cuando se
relacionan distintos puntos de vista sobre un asunto: Sobre la pena de
muerte, muchos estaban de acuerdo; otros, en cambio, estaban en contra; por último,
había algunos que preferían no opinar. Una situación muy importante en la
que debemos utilizar el punto y coma es tras haber mencionado una idea
general y pasar a describir una particularidad: Todos los coches me han
encantado; sin embargo, cuando vi el último modelo de BMW... O A mi
padre no le gusta mucho el cine; eso sí, cuando ponen una del oeste no hay
quien lo mueva del sofá. En otras ocasiones sustituye al punto entre
dos cláusulas cuando entre ellas existe una relación ideal muy estrecha: Queremos
ir a Amsterdam el próximo fin de semana, pero no encontramos alojamiento; si
ustedes encuentran algo, avisadnos con antelación.
Conviene añadir que se debería alternar en la medida de lo posible el
punto
y el punto y coma de manera que no quede el texto entrecortado; y sí,
fluido, que es, al fin y al cabo, de lo que se trata. Lo que tiene este signo de
subjetivo, también lo tiene de complicado: no es fácil saber utilizar el punto
y coma; pero si logramos aprender a dominarlo, avanzaremos mucho en nuestra
capacidad de creación textual, ya que es una herramienta útil más a nuestra
disposición.
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