Nuestra  eñe

OTROS
Rociito y la Rae nos vuelven locos
Penélope 'Cruise' y Tom ‘Crus’
Solo ‘solo’
Las torres mellizas
‘Los talibanes’ sí, ‘los talibán’ no
Guay, liposupción, web, flipar ...
Evolución Talibana
Congreso=Salud
Queísmo y dequeísmo (1)
Queísmo y dequeísmo (2)
Imprimido y freído
Castellano y español
El tabaco no solo perjudica a la salud
EE. UU. y los once escalones
Tienes un email
Tendencias mayusculistas(1)
Tendencias mayusculistas(2)
El radar
Verbos: Haber(1)
Verbos: Haber(2)
La coma(1)
La coma(2)
La coma(3)
Guiones y rayas
El gerundio inglés (1)
El gerundio inglés (2)
Sobre prever y proveer
¿‘De’ 2002 y ‘del’ 2002?
Cuestión de estilos
El punto y coma
Los dos puntos(1)

'Se' reparten caramelos

Los tres mosqueteros

Incautarse de cerezas

Cesar, dimitir

Digresión

De Madrid a NYC en Business Class (1)

De Madrid a NYC en Business Class (2)

Entender sin fronteras
Los programas de la tele
Se han oído unos disparos

El ‘parking’

«El Guernica» vs. “La Gioconda” (1)

«El Guernica» vs. “La Gioconda” (2)

‘Sino’ qua non

¿Por qué ‘porqué’? (1)

¿Por qué ‘porqué’? (2)

Chorizo de [Chacón]

¿‘Adónde’ vamos? (1)

¿‘Adónde’ vamos? (2)

Cantemos, bailemos, y qué bien lo pasemos

El punto, un signo provechoso

Ovidio Cordero Rodríguez
ovidio@ocordero.com
http://www.ocordero.com

Hola, Pepe: (y 2)

Hablábamos la semana pasada de los usos habituales de los dos puntos (:), como los de la enumeración, los encabezamientos de las cartas, instancias, etc. En esta ocasión lo hacemos de los usos más infrecuentes de los dos puntos, muy útiles y prácticos también.

Este signo de puntuación también se puede utilizar para separar dos oraciones, donde la segunda generalmente explica u ofrece un ejemplo de la primera; o para llamar la atención o resumir lo anteriormente dicho. También se utilizan detrás de expresiones que anuncian lo que se va a decir, como verbigracia, por ejemplo, ahora bien, en efecto, etc.

El primer caso del que hablamos, el de separar oraciones para explicar u ofrecer ejemplos, es uno de los usos que probablemente más sorprende al lector por su escasa aparición, pero que, como decíamos en el artículo de la semana pasada, Hola, Pepe: (1), dan un toque de claridad y sencillez muy bueno. Por ejemplo: El único país que ganó la Segunda Guerra Mundial fue Argentina: las ganancias de sus industrias exportadoras se multiplicaron y sus reservas en divisa y oro crecieron de una manera asombrosa. Estos dos puntos son los que sustituyen a la conjunción causal porque: [...] fue Argentina ‘porque’ las ganancias de sus industrias [...].

Otro de los usos de los que hablamos es para llamar la atención o resumir lo anterior: Una casa ha de estar limpia, aireada, recogida..., en una palabra: habitable. También se utilizan los dos puntos para cuando lo que sigue es una aclaración, desarrollo o comentario, usos en los que también se da el caso de la separación de oraciones y en los que se puede alternar con la coma o el punto y coma. Por ejemplo: Ha entrenado duro todo el año y ha llegado en último lugar: así es la vida, Me dirijo a todos: grandes y pequeños, Hay mayoría a favor del acuerdo: éste queda aprobado.

En cuanto a las expresiones que anuncian lo que se va a decir (ahora bien, por ejemplo, en efecto), también se pueden alternar con la coma: Estoy de acuerdo con todo eso; ahora bien: no lo estoy con que lleguen tarde a clase, o En efecto: usted tiene razón.

El español, por regla general, prefiere el uso de la minúscula tras los dos puntos, a no ser que se trate de una frase en estilo directo (Pepe dijo: «Me quedo en casa») o el párrafo siguiente a las palabras de documentos oficiales como ordena o expone y de las cartas (Hola, Pepe: [párrafo siguiente] ¿Cómo estás? Yo muy bien [...]; y no ¿cómo estás? [...]). Así pues, por ejemplo, también detrás de los dos puntos de notas o posdatas escribiríamos en minúscula: Nota: ver fecha de caducidad en la tapa del envase, Posdata: olvidé decirte que me trajeras un regalo de Alemania.