Nuestra  eñe

OTROS
Rociito y la Rae nos vuelven locos
Penélope 'Cruise' y Tom ‘Crus’
Solo ‘solo’
Las torres mellizas
‘Los talibanes’ sí, ‘los talibán’ no
Guay, liposupción, web, flipar ...
Evolución Talibana
Congreso=Salud
Queísmo y dequeísmo (1)
Queísmo y dequeísmo (2)
Imprimido y freído
Castellano y español
El tabaco no solo perjudica a la salud
EE. UU. y los once escalones
Tienes un email
Tendencias mayusculistas(1)
Tendencias mayusculistas(2)
El radar
Verbos: Haber(1)
Verbos: Haber(2)
La coma(1)
La coma(2)
La coma(3)
Guiones y rayas
El gerundio inglés (1)
El gerundio inglés (2)
Sobre prever y proveer
¿‘De’ 2002 y ‘del’ 2002?
Cuestión de estilos
El punto y coma
Los dos puntos(1)

'Se' reparten caramelos

Los tres mosqueteros

Incautarse de cerezas

Cesar, dimitir

Digresión

De Madrid a NYC en Business Class (1)

De Madrid a NYC en Business Class (2)

Entender sin fronteras
Los programas de la tele
Se han oído unos disparos

El ‘parking’

«El Guernica» vs. “La Gioconda” (1)

«El Guernica» vs. “La Gioconda” (2)

‘Sino’ qua non

¿Por qué ‘porqué’? (1)

¿Por qué ‘porqué’? (2)

Chorizo de [Chacón]

¿‘Adónde’ vamos? (1)

¿‘Adónde’ vamos? (2)

Cantemos, bailemos, y qué bien lo pasemos

El punto, un signo provechoso

Ovidio Cordero Rodríguez
ovidio@ocordero.com
http://www.ocordero.com

¿Por qué ‘por qué’? (1)

¿Por qué nos dan a veces tantos problema esas seis letras, estas seis palabras: porque y por que; porqué y por qué? Quizá porque a veces no se sabe distinguir ante cuál se encuentra uno. Pero eso se puede arreglar: existen algunos trucos que nos pueden ayudar a no confundirlos.

Como vemos, hay cuatro porqués (porque y por que; por qué y porqué), que separamos en dos grupos para distinguir las formas átonas —las dos primeras— de las tónicas. La primera, porque, es una conjunción subordinante causal: Voy al cine porque ponen una de Woody Allen, donde la causa es justo todo lo que sigue a la conjunción, la cual equivale a otras conjunciones o locuciones conjuntivas como ya que, como quiera que…: Voy al cine ya que echan una de Woddy Allen. Con esto ya podemos distinguir fácilmente el porque conjunción, sustituyéndolo por sus equivalentes; aunque es éste precisamente un porque que no suscita mucho problema.

En segundo lugar tenemos el por que átono, sin tilde en la e, donde la preposición por va seguida del pronombre relativo que: Esa fue la razón por que lo echaron a la calle; o de la conjunción subordinante que: El éxito en una carrera pasa por que estudies cada día. En el caso del que pronombre relativo, lo podemos reconocer fácilmente mediante la intercalación de un artículo entre la preposición y el relativo: Esa fue la razón por ‘la’ que lo echaron a la calle. Esta forma sin el artículo ha caído en desuso puesto que podría confundirse con porque; eso sí, con el artículo incrustado da mucho juego. En cuanto al que conjunción, resulta un poco más complicado destaparlo, aunque lo podríamos descubrir por eliminación…, si no es porque ni porqué, va separado: por que.

En tercer lugar está quizá el más simple de todos, el porqué, que funciona exactamente igual que un sustantivo. Aunque se suele tener como el más fácil de discriminar, en muchas ocasiones nos encontramos con el error: por qué separado: El por qué de vuestra mala situación económica es el derroche. Se confunde por analogía por el otro por qué mucho más habitual, ya que al ser ambos tónicos, la similitud en la pronunciación es muy alta. El porqué sustantivo lo reconocemos poniéndole un determinante (artículo, demostrativos, etc.) delante: Explícame ‘el’ porqué de tu dimisión; Desconozco ‘tus’ porqués. [La próxima semana, segunda parte de este artículo.]