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Cantemos, bailemos, y qué bien lo pasemos
[A partir de esta semana, utilizaremos el asterisco (*) delante
de todas aquellas palabras y expresiones incorrectas, ya sea en su uso
o en su ortografía; de acuerdo con lo que contempla la Ortografía del 99 de la
Real Academia Española (RAE), que asigna esta función al asterisco, y con el
fin de proporcionar una mayor limpieza y claridad a nuestros escritos.]
El título de este artículo ejemplifica en tres de las palabras, los tres
verbos, el caso que vamos a tratar: el empleo de la desinencia (vocal
temática: -e) de la primera persona del singular del pretérito perfecto
simple (canté) en la primera persona del plural del mismo tiempo
(Ayer *cantemos en el escenario del parque).
En español, el morfema verbal incluye siempre el número y la persona del
sujeto, de modo que habitualmente nos ahorramos explicitar el pronombre al que
corresponde, pues no solo viene expresado en la forma verbal, sino que también
el propio contexto nos lo indica: Ayer Pepito fue al cine, pero
(él) no pudo ver la película porque no quedaban entradas; Juan
almorzó sopa de fideos y (él) tomó de postre un helado. En cambio,
en otras ocasiones, el sincretismo formal (grafías que con valor
morfológico distinto, se escriben de la misma manera: p. ej., cantamos
—segunda persona del plural de dos tiempos de indicativo: el presente y el
pretérito perfecto simple—), nos hace explicitar el pronombre o dejar claro la
sintaxis contextual para entender correctamente el texto: Ayer cantamos
villancicos / Hoy cantamos villancicos. Si quitáramos en los dos ejemplos
anteriores los complementos circunstanciales de tiempo (de manera que lo
dejáramos en Cantamos villancicos), no podríamos saber, sin contexto
sintáctico, a qué tiempo se refiere, si presente o pretérito perfecto simple.
Pues bien: este hecho, el de que la
forma sea la misma y nos cueste entender de qué tiempo se trata, hace que, en
ocasiones, el hablante pretendan diferenciar uno del otro atribuyéndole a la
forma de pasado una -e en la desinencia: El fin de semana pasado
*ganemos 3-2; En la fiesta de Juan nos lo *pasemos muy bien. Cuando
deberíamos decir lo siguiente: El fin de semana pasado ganamos 3-2;
En la fiesta de Juan nos lo pasamos muy bien. Este vulgarismo se observa
casi exclusivamente en el lenguaje coloquial. |